Mostrando entradas con la etiqueta oración. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta oración. Mostrar todas las entradas

martes, 23 de agosto de 2016

¡Gracias cuidadores!


He podido leer el artículo aparecido en El Periódico con fecha 2 de agosto, bajo el título “Beneïts cuidadors” y esto ha hecho que quiera poner por escrito una vivencia personal.

Resulta que hace 25 años me diagnosticaron esclerosis múltiple, cuando entonces sólo pensaba en subirme a los andamios y dirigir obras, tal y como me habían enseñado en la carrera. En aquel momento, pensé que todo cambiaba radicalmente y que lo único que podía dar sentido a mi nueva situación era compartir la fe que recibí de mis padres con las personas más allegadas.

Sin darme cuenta iba descubriendo algo que no había imaginado nunca: con el tiempo y el trato diario, acabé sintiendo por mis cuidadores -que no eran parientes míos-, un aprecio muy especial.

Siempre tuve claro el papel de mis padres, pero viendo cómo mis cuidadores se desvivían por mí me doy cuenta que ellos hacen lo mismo que mi madre hizo en su día y por este motivo les estoy profundamente agradecido.

De todos modos estoy haciendo lo que aprendí desde niño que es rezar por todo aquello que quiero, y en este sentido, mis cuidadores y amigos poco a poco comparten lo mismo.

Soy consciente que muchas personas podrían tildarme de sentimental, ya que en los dos casos siento por ellos lo que una madre por sus hijos, aunque no lo exteriorice.

* Carta publicada en El Periódico, el 11 de agosto de 2016

domingo, 10 de abril de 2016

¡Tenemos un nuevo reto: a por tu millón de chinos!

Las recientes declaraciones del Papa Francisco que podéis ver en el siguiente vídeo sobre cómo los católicos viven su fe en China, me ha sugerido proponer a las visitas que vienen a verme que se sumen a la causa.



Hace un tiempo, vinieron Miquel, Óscar y Pep y entre los cuatro surgió una idea que quiero llevar a cabo. Se trata de conseguir que muchas personas recen por China.

A todos, a lo largo de la vida, se nos presenta el “invitado imprevisto” en cualquiera de sus formas: pequeña contrariedad, molestia física, dolor en general, alguna enfermedad seria…

Había pensado desde el blog, que cada persona amiga pueda rezar y comprometerse a ofrecer su “invitado imprevisto” por un millón de chinos. ¿Cómo?

Te propongo que formes parte de una especie de "carrusel de oraciones": rellenando este formulario te comprometes a rezar, todos los días, por uno de los más de 1.300 millones de chinos, de los cuales, se calcula que unos 12 millones (3%) son católicos. Tampoco es tan difícil, ¿no? Y, si me dejas tu correo, a medida que vayamos siendo más, te iré avisando.


Finalmente quiero mostraros algo que me hace mucha ilusión: El invitado imprevisto ya está en chino y aquí podéis ver la nueva portada... No entiendo nada, pero, ¿verdad que anima a rezar más por ese gran país? :)


lunes, 25 de marzo de 2013

Orando en la Super Bowl


Hace un tiempo, el pasado 3 de febrero, los hermanos Harbaugh –John y Jim–, se enfrentaron en la Super Bowl. Cada uno es entrenedor de un equipo –su padre les enseñó este trabajo– y, por primera vez, tuvieron que enfrentarse para disputarse el trono de la NFL.

No me quiero detener en los pormenores del partido, que no son, ahora, de mi incumbencia. Entre otras cosas, porque no sigo la Super Bowl. Pero me llamaron la atención dos cosas. Una, los elogios que se echan uno al otro –se llevan tan solo 15 meses–, a pesar de ser muy distintos de carácter y de ser conscientes de que uno de ellos ganaría; la otra cosa que me gustó fueron las declaraciones del que finalmente se declaró campeón, John –el mayor de los dos–, cuando le preguntaron sobre el secreto para ser campeón:
Oro antes y después de cada partido; y voy a Misa todos los domingos antes de cada partido. No rezo para ganar, sino más que nada, para que Dios esté cerca de mí.
Y se quedó tan "a gusto".

Digo que me llamó la atención porque no es muy común –desgraciadamente– oír a un tipo así. Y me alegró mucho. También me gustó el hecho de que reviviera la misa semanal para los jugadores y entrenadores católicos.

Cuando leí esta noticia pensé en la “gasolina” que ha movido mi vida durante todos estos años de enfermedad y me doy cuenta que la fe es de mucha  ayuda, para superar momentos de dificultad.

De esta manera situaciones adversas por los que pudiera atravesar el equipo, siempre se podrán afrontar con mayor espíritu de lucha y superación.

Aquí la entrevista entera.