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sábado, 18 de febrero de 2017

Algo muy particular


Puede parecer muy curioso que quiera escribir en mi blog este nuevo artículo, pero me he dado cuenta de que es algo interesante para una persona enferma.

Resulta que en mi casa hemos colocado una mesa de trabajo, justo en el momento en que peor me encontraba, ya que estoy perdiendo la voz y las fuerzas.

Esta mesa permite estar a la misma altura que cualquiera de las visitas que vienen a verme y cómodamente pueden escribir lo que les dicto.

Algo así puede parecer una cosa totalmente intrascendente, pero ha permitido  darme cuenta una vez más, que todas las personas con discapacidad, especialmente si se trata de una enfermedad degenerativa como la mía, necesitamos de la ayuda de otras personas.

Claramente debemos aprender la forma más cariñosa de dejarnos ayudar, ya que muchas veces puede parecer que lo más “valiente” es aparentar todo lo contrario: que somos inflexibles y totalmente ajenos a cualquier muestra de atención personal.

De esta forma las personas que vienen se han convertido en algo muy particular, en muchos casos terminando en verdadera amistad.

Los que vienen asiduamente han tenido que aprender el manejo de todos los dispositivos que tengo, como si fueran auténticos ingenieros.

El espectáculo está servido: por una parte están las personas que todo lo saben, pero se equivocan de botón, ponen el auricular en sentido contrario…

Luego existen los que tienen pánico escénico ante todo lo tecnológico.

De cualquier manera yo me quedo con la buena intención que ponen y pienso que son personas que se desviven por mí.

Hace poco he podido leer lo que el Papa Francisco ha dicho sobre los enfermos y me doy cuenta que la enfermedad hay que aceptarla y que todos debemos estar preparados para darle un sentido trascendente y humano.

Pienso que la combinación de estas dos características son de vital importancia. Ya llevo 27 años enfermo y sé lo mucho que ayuda.

Como dije en El invitado imprevisto una cosa es coger el autobús y otra ser arrollado por él. A nosotros nos ha tocado la segunda parte.

En ocasiones me he encontrado con personas que me han dicho que siempre que hablo del dolor, nombro a Dios. Realmente no existe otra explicación al dolor que no pase por el sentido trascendente de la vida.

lunes, 6 de junio de 2016

Más allá de la gran muralla


El sábado 21 de mayo vino a mi casa Diego A. acompañado de un amigo chino,
me dio una gran alegría.

Lo primero que me vino a la cabeza es el vídeo del Papa Francisco que habla de sus deseos de poder visitar China y que ya vimos en una entrada anterior.

Resulta que cada vez son más frecuentes los “pactos chinos” que firmo con las familias que vienen por casa, precisamente para rezar por esta intención.

El primer ejemplar del libro en chino se lo envié al Papa Francisco comentándole que pediría oraciones por su viaje.

Soy consciente que los cristianos en China están siendo perseguidos, pero ha podido más el deseo de que muchas personas descubran el sentido cristiano del dolor, que realmente puede ser de gran ayuda para todas las personas que en algún momento deban convivir con este “invitado” tan inoportuno.

Algo así es innato a la condición humana, por lo que debemos encontrar un sentido a una circunstancia de estas características.

He querido titular este artículo como “Más allá de la gran muralla” porque realmente el sentido del dolor trasciende totalmente a todo tipo de ideologías.

Pienso que lo único que debemos hacer nosotros es descubrir porqué un Dios ha querido nacer en un portal de Belén, haber sido flagelado y morir en una cruz.

El interrogante está servido, al margen de todo lo que pueda pensar el hombre. Ánimo a todo el mundo a que descubra la respuesta.

Y, ya que estamos, lo repito un avez más: ¡súmate al reto del millón! ;-)

domingo, 20 de diciembre de 2015

La historia del fracaso de Dios

Recientemente he este visto el vídeo del Papa y me ha llevado a preparar nueva entrada, ya que estamos en la recta final del tiempo de Adviento.



Puede sorprender que cuando queda poco para la Navidad, el Papa Francisco hable del Rosario y del Via Crucis. Realmente esto me ha recordado algo que no deja de ser paradójico: Un Dios que nace en una cueva y muere en una cruz.

Indudablemente detrás de algo así, se esconde algo grande. Esto ha hecho que quiera compartir en mi blog el Rosario y el Vía Crucis que rezo a diario y que tanto me ayuda a sobrellevar la esclerosis.

A continuación incluyo el Rosario y el Via Crucis:

Links misterios del Rosario:

  1. Gozosos (lunes y sábados)
  2. Dolorosos (martes y viernes)
  3. Gloriosos (miércoles y domingos)
  4. Luminosos (jueves)

Y aquí, el Via Crucis (texto de san Josemaría)

Espero que esto ayude a que muchas personas puedan descubrir el sentido que tiene el dolor en el hombre.

sábado, 16 de marzo de 2013

Habemus Papam!


Poco después de las siete de la tarde de este miércoles 13 de marzo, llegó la fumata blanca en el Vaticano, indicándonos que ya teníamos nuevo Papa.

Nos sorprendió a todos el hecho que fuera el primer Papa de un país latinoamericano: el argentino Jorge Mario Bergoglio, el Papa Francisco.

Esta mañana mi amigo Carlos me ha preguntado: ¿has visto lo del Papa?, ¿qué te ha parecido?, a lo que le he respondido: toda una sorpresa y a la vez una gran alegría. Te digo esto como creyente y como afectado de esclerosis múltiple.

Ante una enfermedad como esta me he podido dar cuenta una vez más, especialmente ahora que la enfermedad arrecia, que es imprescindible encontrar el sentido de todo lo que me pasa.

El hecho que ahora volvamos a tener Papa, después de unos días de sede vacante, me alienta y me da la seguridad de contar con una persona, que me ayudará a que el tesoro de la fe que he recibido de mis padres nunca se pierda.

Para mí es como si un barco hubiera navegado durante unos días a la deriva sin capitán, pero con tripulación.

Pude ver que el Papa Francisco, nada más ser Papa, nos hizo una petición que me tranquilizó y me ha servido de ejemplo:
la necesidad de rezar unos por otros y por el mundo entero, para que sea una gran fraternidad”