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sábado, 1 de abril de 2017

¡Paso el relevo de mano en mano!


Lo he explicado muchas veces: cuando en 1990 mi médico el doctor Oliveras me diagnosticó la enfermedad me dijo que se trataba de una dolencia incurable, progresiva y degenerativa.

Entonces yo le pregunté inocentemente lo que quería decir degenerativa, él me contestó escuetamente que no avanzar era retroceder.

Eso sí loentendí: no debía estar cruzado de brazos nunca, y que por lo tanto mi actividad profesional iba a ser importante.

Ahora mismo estoy a punto de pasar el relevo a otro de mis compañeros, por lo tanto he de estar muy atento.

Había pensado que la manera de conseguir mi objetivo será constituir una Fundación, de la que ya he hablado en este blog.

Muchos son especialistas en ponerme todo tipo de trabas: el dinero, mis pocas fuerzas, que ya existen entidades de este tipo por todo el mundo, y un largo etcétera.

En una ocación le expliqué a una persona que vino a verme mi intención y me dijo textualmente:
¿Tienes la impresión de morirte, o algo parecido?
Le expliqué que en absoluto había tenido una aparición, simplemente quería que todo lo que había aprendido de mis hermanos y el equipo de BJ lo pudieran disfrutar en los 5 continentes.

Dicho y hecho, dentro de poco empezaremos todo el proceso para iniciar el proyecto.

Las últimas palabras del Papa Fancisco sobre la XXV Jornada Mundial del Enfermo en Lourdes me motivan todavía más para acometer este nuevo proyecto.

lunes, 13 de marzo de 2017

A todos nos llegará


Me doy cuenta de algo que es impepinable. El hombre va a menos con el paso del tiempo.

Conviene que la persona sepa cómo reaccionar ante una situación de estas características.

En una ocasión, una buena persona me dijo que siempre hablaba de Dios cuando me refería al dolor humano. Con el paso del tiempo he pensado repetidas veces en este comentario y considero que la razón de ser del dolor precisamente es para recordarnos que llegará un día que no existirá ni la silla de ruedas ni tan siquiera la duda de saber lo que habrá después.

¡Qué ganas tengo de que llegue ese momento!

Me quedo muy tranquilo, cuando sé por la fe que me transmitieron mis padres, que ese momento llegará un día y que debo ganármelo a pulso.

Ahora vamos a constituir una fundación que tendrá como objeto central a la persona con discapacidad y la tecnología de apoyo, entendiendo como tal los productos para mantener, mejorar o aumentar las capacidades funcionales de la persona.

Eso sí: teniendo siempre muy claro que esto se trata de una maratón, más que de una carrera de velocidad.