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sábado, 16 de diciembre de 2017

¡Navidad, Navidad, dulce Navidad!


Un año más nos acercamos a estas fechas tan entrañables.

Me consta que en la mayoría de casos nos acordamos del nacimiento del Niño Jesús, pero a veces nos olvidamos de la importancia que tiene.

Desde luego los regalos y las comidas tendrán su rango, pero ya se ve que no es este el motivo principal de la Navidad.

Os propongo que por un momento hagamos un esfuerzo de imaginación, aunque esto no va a ser fácil, fijaos qué cosa más curiosa: un Dios que nace en una cueva y muere en una cruz.

Claramente detrás de esto se esconde algo grande… A nosotros sólo nos falta descubrir de qué se trata.

Este esfuerzo de imaginación me temo que pasa por los sacramentos, como la Santa Misa…

A las personas que me preguntan por este aspecto, sólo me atrevo a decirles que en todos estos años de enfermedad, nunca me he separado de algo así y, qué quieres que te diga, el resultado ha sido muy bueno, estoy contento a pesar del dolor.

Os invito a que todos juntos contemplemos a ese Niño que nació en el portal de Belén y que espera nuestra visita.

Os deseo a todos unas felices y santas Navidades.

viernes, 19 de diciembre de 2014

El auténtico regalo de las Navidades


Desde pequeño, cuando se acercaban estas fechas navideñas, mis padres nos recordaban que iba a ocurrir algo grande: “Dios iba a nacer en el portal de Belén”.

Uno de los acontecimientos que despertaba mayor expectación entre mis hermanos era montar el belén. Nos preocupábamos de colocar todas las figuras del portal: El Niño Jesús, la Virgen, San José, los pastorcillos

Luego me explicaron que ese mismo Dios se dejó clavar en una cruz por amor a todos los hombres.

Aparentemente puede parecer una pequeña locura: un Dios que se hace hombre, que nace en una cueva y muere en una cruz. Me he podido dar cuenta que en estos 25 años en cuanto a la salud lo estoy perdiendo todo, pero esa alegría interior de saber que después de esta vida hay otra y que para conseguirla, debo cumplir los mandamientos, realmente me da mucha tranquilidad.

En ocasiones me he encontrado con personas totalmente descreídas, que me preguntan cómo consigo estar contento a pesar de mi enfermedad. Simplemente les respondo que si quieren ser felices, a pesar de una situación como la mía, les animo a seguir el mismo camino. De esta forma les propongo: busca a ese Dios del que te hablo, luego encuéntralo y finalmente no le dejes ¡Porque es una pasada!

En ocasiones pensamos que lo material es lo que da respuesta a los deseos de felicidad del hombre. Este vídeo me ha recordado la importancia de descubrir el motivo de poder afrontar momentos adversos o difíciles.

¡Que tengáis una muy feliz Navidad y próspero año 2015!

lunes, 23 de diciembre de 2013

¡Feliz Navidad!

Qué consuelo comprobar cada año por estas fechas, que un Dios ha sido capaz de hacerse Niño y nacer en un pesebre por nosotros.

Una vez más nos recuerda algo grande: que el dolor, la enfermedad, o cualquier contrariedad, no son más que pequeños despertadores que nos advierten de algo importante: que después de esta vida nos espera el cielo.

Me he propuesto para este año 2014 hacer lo imposible para que muchas otras personas lo descubran.

¡¡Feliz Navidad y próspero año nuevo a todos los que de vez en cuando "pasáis" por este blog!!


viernes, 21 de diciembre de 2012

La esperanza de mi enfermedad

Sagrada Família - Façana Naixement
La Sagrada Família de Gaudí, en Barcelona
Aparentemente puede parecer una contradicción hablar de enfermedad y esperanza a la vez; nada más alejado de los deseos de felicidad del hombre que sufrir una grave enfermedad.

Ahora que nos acercamos a las Fiestas de Navidad he querido fijarme precisamente en algo así.
Desde luego coincido en la afirmación anterior, pero me parecería igualmente absurdo intentar huir de la muerte, como de la enfermedad.

Llegados a este punto la mejor felicitación de Navidad que podría hacer a todo el mundo, especialmente a aquellas personas con alguna discapacidad, es aprovechar estas Navidades para profundizar en el sentido del sufrimiento humano.

Personalmente esto me ayuda a diario a descubrir a Dios en mi vida.

Por supuesto que me uno a los deseos de paz, felicidad…que suelen acompañar estas fiestas, pero mis padres me enseñaron de pequeño que en la Navidad celebramos el nacimiento del Niño Dios.

No me veo capaz de convencer a una persona, por las simples fuerzas humanas, de la existencia del cielo -una Vida después de la muerte-; pero sí he podido comprobar que el hecho de haber conocido a Dios, ha sido una ayuda inestimable para sobrellevar mi esclerosis múltiple.

Hay momentos en los que pienso que todo lo que me está pasando es una locura, ¡una pesadilla, añadiría yo!, pero me doy cuenta que en los años de vida que quiera darme Dios, puedo ganarme toda una eternidad, a pesar de mi silla de ruedas, mi esclerosis, mis noches interminables de insomnio…

En mi lucha diaria me ayuda saber que puedo contar con la esperanza de este cielo. Además soy consciente que puedo contribuir, tal y como decía mi abuela, a que muchas otras personas también se lo ganen.

Os deseo una feliz Navidad y un año Nuevo en el que todos puedan descubrir el tesoro tan grande del sentido del sufrimiento humano, tal y como me ha ocurrido a mí.