miércoles, 11 de enero de 2012

¡Quién me diría a mí...!

En 1971, con dos de mis hermanos... ¡Quién me diría entonces que acabaría permanentemente en una silla!
Hace dos días celebrábamos el 110º aniversario del nacimiento del fundador del Opus Dei y me vienen muchos recuerdos a la memoria, como el del día que me diagnosticaron la esclerosis múltiple y me dijeron que se trataba de una enfermedad incurable, progresiva y degenerativa.

En aquel entonces ya era del Opus Dei y había puesto todos mis esfuerzos en hacer de mi trabajo de arquitecto técnico, una ocasión única de tratar a Dios, de ser mejor persona y de ayudar a otras a serlo, como había aprendido del fundador de la Obra.

Recuerdo el día que mi amigo Alberto, después de un año de interminables pruebas, me acompañó al médico a recoger los resultados de las mismas.

Carlos, que así se llamaba mi médico, dictó sentencia: Joaquín, tienes esclerosis múltiple…

Tenía claro que hasta entonces había podido elegir el color de la ropa que me gusta, mis cantantes preferidos, etc., pero nadie me preguntó nunca si quería compartir mi vida con una enfermedad que me iba a acompañar a todas horas.

Recuerdo que al principio soporté la enfermedad como pude, posteriormente intenté acostumbrarme a ella y sólo ahora he descubierto la importancia de amarla; no por ella misma, desde luego, sino porque me ayuda a acercarme a Dios, querer más a los demás y ganarme el cielo.

De San Josemaría he aprendido que Dios es mi padre, que me ama con locura y si permite que sufra esta enfermedad -aunque yo no lo entienda- seguro que es para mi bien y el de muchas personas.

Animo a todas las personas que puedan leer este blog a que buceen en el sentido de estas palabras y piensen que pueden contar conmigo siempre.

2 comentarios:

  1. Hola, Joaquín

    Leí tu libro hace un tiempo: ¡muchas gracias! Me ha ayudado de verdad mucho, soy "colega" tuya de la enfermedad, aunque yo no estoy ni de lejos tan afectada como tú. Gracias por el bien que está haciendo tu libro, ha valido la pena. Mucho ánimo, que veo que no te falta, aunque sé que no es fácil. ¡NO necesitas contestarme! Estaba preocupada porque lo último que escribiste (también en facebook) era de hacía ya bastantes meses, del año pasado; acabo de leer esta nueva entrada tuya, me ha alegrado - aunque sigo temiendo que has empeorado. Rezo por tí (por lo menos me acuerdo de vez en cuando ;)). Y gracias de nuevo, por tu testimonio de una fe tan gigantesca.

    Saludos desde Alemania, y no me canso de decir DANKE!

    Lourdes
    PD: Lástima que el libro no esté en alemán, haría mucho bien aquí también ;) Si me sobrara tiempo, lo traduciría!

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  2. Lourdes:

    Muchas gracias por tu correo electrónico.

    Le pido a diario a Jesús que se sirva de este libro para que ayude a muchas personas a darnos cuenta de lo pasajero de esta vida, y de la dicha de poder conseguir aquí en la tierra un premio que será para toda la eternidad.

    Como habrás podido ver en el blog, el libro ya se puede descargar en formato PDF y agenda electrónica, tanto en castellano como en inglés.

    Si consigues que alguien lo traduzca al alemán, ¡estaré encantado!

    Muchas gracias y hasta pronto.

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